El análisis grafológico de Arturo Pérez Reverte será mejor comprendido tras una breve biografía.
Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez
(Cartagena,25 de noviembre de 1951)
Escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Españoladesde 2003.
Antiguo corresponsal de RTVE y reportero destacado en diversos conflictos armados y guerras, es el autor de la saga Las aventuras del capitán Alatriste.
Pérez-Reverte presentó su dimisión a TVE, en abril de 1994, al enterarse de que se le pretendía «abrir expediente por justificar gastos en zonas de guerra con facturas falsas».
Después de su sonada dimisión, abandonó su trabajo de periodista y se dedicó en exclusiva a la literatura y, en especial, a la novela histórica.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE ARTURO PÉREZ REVERTE.
Es una firma que sencillamente me llevó a la edad de quince años, allá cuando estaba estudiando taquigrafía.
Para quienes lo desconozcan, la taquigrafía es un sistema escritural que intenta por todos los medios acaparar en el mínimo espacio posible toda la información posible, cuanta más mejor.
¿En qué lugar aparecen, por favor las palabras Arturo Pérez Reverte en esta disposición gráfica?
Pues sencillamente en ningún lado.
Resultado de este primer análisis nos lleva a la idea de que para llegar a intimar con esta persona, hay que hablar prácticamente en cifrado.
(Criptografía, espionaje internacional…mucha Interpol de por medio).
Sin embargo es un autógrafo que da la sensación de gran seguridad en sí mismo.
A pesar de la dulzura característica que viene acarreada en la las letras curvas, no hay que olvidar esos picos superiores que son los que consiguen espolear su propia experiencia de la vida.
Su motivación principal es transmitir y transmitir realidades que parecieran surrealistas.
La rúbrica en sí parece no decir nada, así tan ramplona, pero la separa del texto intentando reafirmar por activa y por pasiva su propia visión del mundo.
Ideológicamente hablando, existen algunos rasgos de apropiación indebida que para mi gusto tienen perfecta coherencia.
(Ese final de aparente “W” adentrándose en la letra y el final cual bastón con el que agarrar algo del futuro sin saber con cuales pretensiones).