El análisis grafológico de Boris Yeltsin se comprenderá mejor tras una breve biografía.


Borís Nikoláievich Yeltsin

( Unión Soviética, 1 de febrero de 1931 – Moscú, Rusia, 23 de abril de 2007).

Fue el primer presidente de la Federación de Rusia, sirviendo desde 1991 hasta 1999.

En agosto de 1991, Yeltsin ganó los aplausos internacionales al promoverse a sí mismo como un demócrata.

Desafiar el intento de golpe de agosto de 1991 llevado a cabo por los comunistas de línea dura en el gobierno soviético.

Tras la disolución de la Unión Soviética en diciembre de 1991.

La era Yeltsin estuvo marcada por la corrupción generalizada, el colapso económico, dos guerras en Chechenia y enormes problemas sociales..

Yeltsin hizo un sorpresivo anuncio de su renuncia, dejando la presidencia en manos de su sucesor, el entonces primer ministro, Vladímir Putin.


el análisis grafológico de Boris Yeltsin es pequeño


ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE BORIS YELTSIN.

Buena cosa es que en esta ocasión dispongamos de firma y texto para cotejar en este análisis ya que nos ayudará a obtener datos que de otra forma quedarían inconclusos.

No tan cercano a su pueblo como a él le hubiese gustado.

A este dirigente le superaba el hecho de no ser aceptado plenamente o al menos con el grado que consideraba corresponderles a los suyos.

(Cuidado excesivo del ritmo de la letra frente a una firma distanciada y dinámica).

A las lineas es como si les fuese costando progresivamente llegar al márgen derecho.

Se realizan cada vez más cortas y escalonadas siéndole fiel a su disciplina militar.

Por otra parte, no deseaba realmente que su ya popular estampa empañase los momentos de intimidad en los que podía mostrarse tal cual era.

Suple la claridad caligráfica superior para arrancarse con un garabato que se va haciendo un simple hilo desganado y ascendente.

En la fig.1, la firma ha sido más meditada mostrándonos un carácter demasiado artificioso y milimetrado.

En el único pie de la misma, el pico se asemeja a una daga de la que nada bueno puede salir.

Igualmente que en la otra muestra, el final se dispara sin medida.

Por lo que se ve, su buen humor tuvo que verse afectado por numerosos arrebatos de mal humor.

Supongo que en esos momentos, lo mejor que se debía hacer era armarse de un buen chubasquero por todo aquello que pudiera pasar.

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