José Mota, es un humorista, actor, director y guionista español.
Miembro, junto a Juan Antonio Muñoz, del dúo humorístico Cruz y Raya entre 1989 y 2007.
Mota, además, ha trabajado como doblador en películas de animación como por ejemplo Mulán, Monstruos S.A. , en las cuatro partes de Shrek y en la producción cinematográfica española Las aventuras de Tadeo Jones.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE JOSÉ MOTA
Con su humor absurdo, uno de mis preferidos desde que salió a la luz con “Cruz y Raya”.
Aunque apreciemos a primera vista una redondez evidente del texto, Jose Mota en realidad lo que está es tremendamente comprometido con el mundo que le rodea al completo.
Es un inconformista inteligente que usa su profesión como arma arrojadiza disfrazada.
(Pie de la “J” de su nombre en forma de guadaña).
Sin embargo, no deja de ser un chiquitín que todavía sigue viendo programas infantiles como “Un globo, dos globos, tres globos”.
(“P” inicial del texto en forma exactamente de eso, un gran globo).
Le resulta complicado compaginar estas dos facetas tan polemistas, pues tiende a ser meticuloso con todo aquello que realiza.
Escribir con mayúsculas es un signo de intentar ser claro en sus asuntos.
Su esposa y actriz Patricia Rivas seguro que tendrá mucho que decir sobre ello.
Convivir con un humorista, medio activista, que además se le note poquito, que encima obtenga resultados y que sea imagen pública…pues ”nada que ver con na.” Complicado.
Quiere trabajar haciendo humor con discapacitados afectados de enanismo, con una calidad social y humana que me sorprendió.
El análisis grafológico de Chiquito de la Calzada se comprenderá mejor tras una breve biografía.
Gregorio Sánchez Fernández
Nació en el barrio malagueño de «La Trinidad», en el lugar conocido como la «Calzada de la Trinidad» y que más tarde inspiraría su nombre artístico.
Hijo de un electricista, a los ocho años subió por primera vez a un escenario y un poco después, como miembro de una compañía de chaveas llamada Capullitos Malagueños desarrolló sus habilidades para el cante flamenco con el apodo de «Chiquito de la Calzada«.
«Chiquito» porque empezó a trabajar siendo muy «chico» y «de la Calzada» por la calle donde nació, desplazándose en numerosas ocasiones a Madrid donde actuó en escenarios de renombre como el Teatro Calderón,
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE CHIQUITO DE LA CALZADA.
Y ya plenamente metidos en faena, apreciaremos la terriblemente deficiencia de la presión de los trazos en la muestra.
Esto es lo que a todos nos ha sucedido en alguna ocasión cuando cogemos cualquier bolígrafo al tun-tún e intentamos escribir con coherencia.
El resultado lo tenemos en este caso en el que se nota que se quiere, pero no se puede.
Personaje que se siente muy cercano a sus propias raíces por el aprovechamiento al máximo del espacio disponible.
Parece no importarle que su nombre se mezcle con el resto.
Totalmente caligráfica la escritura, evita meterse en camisas de once varas y mostrarse al exterior agresivo y carente de educación ética.
Tal y como de niño le enseñaron procura actuar en su día a día.
(Respeta las imágenes del rotulado y foto sin escribir encima).
Adivinamos una predisposición a la redondez gráfica que le convierten en alguien abierto a las emociones y que se deja llevar por ellas.
Pero es en esa especie de rúbrica descendente donde mis dudas surgen.
¿Generalmente esa es su firma habitual o perdió la paciencia intentando que el útil funcionase como Dios manda? El debate está abierto.
El análisis grafológico de Francisco Ibáñez será mejor comprendido tras una breve biografía.
Francisco Ibáñez Talavera
(Barcelona, 15 de marzo de 1936),
Es un historietista español, perteneciente a la segunda generación o generación del 57 de la Escuela Bruguera.
Creador de multitud de series humorísticas, entre las que destaca Mortadelo y Filemón, muchas de ellas se perciben todavía en España como un icono esencial de varias generaciones.
En el verano de 1957, Ibáñez decidió dedicarse por completo a la historieta.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE FRANCISCO IBÁÑEZ
¿Quién de nosotros no se ha reído de todo corazón ante alguna de las ocurrencias de este maestro del comic?
Su manera de expresarse gráficamente va mucho más allá del autógrafo en sí porque cada viñeta por separado tiene vida propia.
Como buen ilustrador, su firma está técnicamente meditada.
Sin terminar de encarrilar todo el nombre y el apellido, hace no obstante un cierto amago alargando el palote superior de la “F” hasta más allá de la “b”.
Por un lado proyecta pero por otro, improvisa.
La “a” nos recuerda las que figuran en las máquinas de escribir por lo que está bastante acostumbrado a la lectura variada de libros impresos.
Como la presión es marcada, (esto es así por sistema), nos informa del deseo inconsciente de no querer pasar desapercibido.
Si la “F” avanza deseosa hacia el futuro, la “z” final no lo es menos.
La estrella de separación que utiliza en lugar de un simple punto, es lo que irónicamente opina de sí mismo ante la fama.
Cree sinceramente que el estrellato requiere mucha dedicación, la misma con la que en su propia caricatura nos muestra, descalzo, estresado y con las manos puestas sobre la mesa de trabajo.
De caligrafía bastante cuidada, intentaba evitar los problemas lo más posible.
Se conocía muy bien y sabía que si le buscaban las cosquillas la encontraban fácilmente.
(Látigo final en la “e” de Sempere que intenta regresar a su lugar original).
La educación recibida durante su infancia le influyó lo suficiente como para que se mantuviese alerta ante el sexo opuesto.
El acercamiento sexual era única y exclusivamente para su marido, aunque por su profesión de cara al público las malas lenguas intentasen dejar caer lo contrario.
(Guadaña en pie de la “y”).
Siempre a la defensiva, podía dedicarle mucho tiempo a auto-reciclarse siempre con el objetivo de agradar a todos sus seguidores.
El análisis grafológico de Carlitos Balá será mejor entendido tras una breve biografía.
(Nac. 13/8/1925).
Carlos Salím Balá, actor cómico infantil que trabaja en TV, cine, circo y teatro.
Su primer nombre artístico “Carlitos Valdez” le hizo ganar un concurso radiofónico de imitaciones y ruidos en el que ni su propio padre no consiguió reconocerle.
Es descendiente de inmigrantes sirio-libaneses. Actualmente tiene su propio circo.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE CARLITOS BALÁ
Es el mundo de la infancia la que le llena y para la que dedica su vida.
Los látigos de la “t” son los de los domadores de su circo que a su vez él incluye en su propia personalidad.
Es su apellido en donde apoya la mayor parte de su fuerza y reconocimiento.
A pesar de hacer del humor su profesión, los arrebatos temperamentales también se hacen sentir con fuerza.
Tiene tendencia a barrer para dentro de casa y si esto al hacerlo no da los resultados esperados, el genio se le dispara.
Conocido como Forges (Madrid, 17 de enero de 1942), es un humorista gráfico.
Su nombre artístico es la traducción catalana de su primer apellido.
En 1956 a sus 14 años comienza a trabajar como técnico de telecine en Televisión Española y como mezclador de imagen desde 1962.
Abandonó la plantilla de TVE siendo Coordinador de Estudio en 1973 para dedicarse profesionalmente al humor gráfico.
Había publicado su primer dibujo en 1964 en el diario Pueblo.
Desde 1982 publicaba el chiste editorial en Diario 16 y posteriormente en El Mundo, pero dejó este periódico después de haber sido uno de sus siete fundadores, y en 1995 pasó a firmar el chiste editorial de El País.
Ha dirigido dos películas y cuatro series de humor en televisión
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE FORGES
Cual un rayo, el humorista nos demuestra que cuando se le da un folio y un bolígrafo se hace el dueño de la situación.
No necesita pensar demasiado para expresar lo que va a comunicar.
La velocidad con la que trabaja es el resultado de saber compaginar a la perfección mano-cerebro.
Su manera de firmar es mucho más que una firma, se trata de un logo que todos reconocemos.
Al tener las líneas guardando las normas caligráficas casi por los pelos, nos hacemos a la idea de que no le queda otro remedio que estar informado de todo casi al mismo tiempo.
En la reproducción de su nombre va bastante más allá, montando unas letras sobre las otras.
Es de suponer que en plena intimidad no se pone ninguna traba imaginativa.
La excesiva redondez es una manera de hacerse perdonar si con sus chistes molesta a alguno.
Como si nos quisiera decir: “Yo no tengo la culpa…son cosas de mi profesión”.