Cabe resaltar la inclinación descendente de esta firma.
Es típica del desánimo y de la falta de confianza en uno mismo.
A pesar de diferenciarse las dos palabras principales que componen el nombre, existen carencias para completar los trazos como en la “K” que se asemeja a una “V”.
La gran potencia eléctrica de esta mayúscula se ve por lo tanto seriamente suavizada.
Si a todo esto le añadimos los múltiples ángulos de la zona superior, nos hablará dequien se deja dominar por pensamientos negativos.
Si no es capaz de controlarse podría dispararse hacia los demás. “A”.