El análisis grafológico de John Waine será mejor comprendido tras una breve biografía.
John Wayne (Marion Robert Morrison:
Winterset, Iowa, Estados Unidos, 26 de mayo de 1907 – Los Ángeles, California, EEUU, 11 de junio de 1979), conocido popularmente como The Duke (El Duque),fue un actor estadounidense que comenzó su carrera en el cine mudo en la década de 1920. Fue el símbolo de lo rudo y masculino, y fue un icono estadounidense durante muchos años. Es memorable el timbre distintivo de su voz, su forma de caminar y su presencia física.
También fue célebre su postura política conservadora y su apoyo a las posturas políticas anticomunistas de la década de 1950.
En 1999, el American Film Institute le otorgó el lugar número 13 en su lista de las 100 Estrellas Más Grandes de Todos los Tiempos.
Su imagen ha quedado asociada, para muchos, con el género Western y con las películas de guerra, a pesar de que en realidad trabajó en muchos otros géneros (biografías, comedias románticas, dramas policíacos, etc.).
Falleció en junio de 1979, tan sólo dos semanas después de cumplir 72 años, a causa de un cáncer.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE JOHN WAINE.
Desgraciadamente con el pixelado de la fotografía no nos es posible adentrarnos como fuera de desear en el contenido del autógrafo.
Pero disponemos de los datos suficientes como para conocer más de cerca a este vaquero cinematográfico que inspiró los juegos de dos generaciones.
Sus ya famosos andares, podían no ser tan lentos y parsimoniosos como en la gran pantalla.
Siempre guardando una medida, era muy capaz de acumular bastante trabajo y acelerar el paso lo suficiente para terminarlo en el plazo previsto.
(Escritura unida y avanzada hacia la derecha).
La preocupación de proveerse para él para los suyos las comodidades necesarias constituía la manera de hacernos entender que no hay que perder las buenas costumbres.
Aunque el mundo se caiga a pedazos, hemos de vivir de la mejor manera posible hasta el final.
(Predominio de pies junto a mayúsculas mayores de la norma).
A falta de un rubricado específico sobre nombre u apellido, era un valiente que apechugaba con las circunstancias.
En realidad si dormía tranquilo, era porque sabía que no tenía nada que ocultar.