El análisis grafológico de James Stewart será mejor comprendido tras una breve biografía.
James Maitland Stewar
t (20 de mayo de 1908 – 2 de julio de 1997).
Durante el transcurso de su carrera actuó en varias películas consideradas clásicos y fue nominado cinco veces al Premio Óscar, ganando una vez en competencia y recibiendo uno por su trayectoria.
También tuvo una notable carrera militar alcanzando el grado de Brigadier General en la Fuerza aérea de los Estados Unidos.
Inicialmente siguió la carrera de arquitectura antes de sentirse atraído por el teatro en la Universidad de Princeton.
Ganó muchos de los honores más grandes de la industria y logró el Premio a la Trayectoria de todas las grandes organizaciones del cine.
Falleció en 1997, dejando detrás de sí un legado de interpretaciones clásicas, y es considerado uno de los mejores actores de la Época Dorada de Hollywood.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE JAMES STEWART
No piensen ustedes que en el campo de este actor todo eran florituras.
Para empezar, la escritura más o menos comprimida le acerca hacia un mundo artificial con el que no terminaba de encajar.
De hecho, la última “t” con el temblor que nos muestra viene a explicar sus desacuerdos personales con respecto a los contratos que le costó firmar.
De hecho, “James” es bastante difícil de separar letra a letra.
Es como si su propio afán de éxito lo tuviese encapsulado en cánones sociales que no le hacían especial gracia.
Da la sensación de que su libertad personal se vio amenazada de alguna manera u otra pues le invitaron posiblemente a recurrir a “artes dudosas” para mantener un status social. Existía algún tipo de temor.
( “t” torsionada).
Luchó lo suficiente como para comprender que las influencias externas podían ser un veneno para la evolución interna.
Nunca terminamos de estar totalmente seguros de conocernos a nosotros mismos en toda su magnitud, a veces creemos que sí, pero
¿Podemos poner al 100% toda la carne en el asador al respecto?
Si ya es un auténtico galimatías ser conscientes de nuestro propio comportamiento, debiendo dar de cuando en cuando un serio parón y auto cuestionarnos en cada área con seriedad y responsabilidad.
Ni que decir tiene lo que supone meternos en la piel de otra persona.
Existe la creencia de que somos infalibles a la hora de hacer un juicio exacto de aquellos con los que vivimos.
Desgraciadamente, la experiencia nos enseñó a que nos equivocamos con más facilidad de la que deseásemos.
Sabemos que muchos suicidas no nos dieron pistas aparentes antes de dar tan definitivo paso.
Frecuentemente se me explica por parte de muchas personas que según con el pie con el que se levantan esa mañana, así escriben. ¡Claro! Hay tantos componentes diferentes que nos condicionan.
Por eso el hecho de ver los cambios escriturales, de perderle el miedo a nuestra “mala letra” y sobre todo el de adquirir conocimientos fehacientes sobre las bondades que la grafología nos ofrece, no debería de caer en saco roto.
Si un análisis personalizado es altamente interesante, un análisis de compaginación de caracteres se convierte en todo un arte.
Por alguna extraña razón, al ser humano nos encanta pelearnos por cualquier nadería.
Ni los mediadores de familia, ni Amnistía Internacional, ni siquiera la mismísima ONU son capaces de arreglar lo que cada vez parece tornarse más irremediable.
Huelgan los “bla, bla, bla” sin fundamentos éticos.
Acercar la Grafología al conocimiento de uno mismo es una meta, que en mi caso, se me hace infinitamente más loable que la del conocimiento de los demás.
Al vivir en un planeta social, es indispensable manejar ambas facetas, eso está claro, pero no podemos ayudar a nadie sin primero echarnos un cable a nosotros de corazón.
Quizás en un principio eso de la “compaginación” nos suene a la pareja, a si su cercanía resultará o no beneficiosa y si esta relación prosperará.
Ello no debería extraviarnos ante un elenco de posibilidades muy diverso, padres-hijos, maestros-pupilos, obrero-jefe, vecinos…etc.
Todo es válido en el mejoramiento de la convivencia diaria.
A través de una serie de datos manejados dentro de esta disciplina, podemos valorar de forma asombrosa el entendimiento de los distintos perfiles psicológicos y sus consecuencias.