Estamos muy acostumbrados desde niños ha relacionar la imagen del escriba como la del hombre que dominaba la lectura y la escritura a la perfección en el mundo antiguo, y así fue.
Tenemos sin embargo que enumerar sus diferentes competencias ya que podían desempeñar un rango religioso, sacerdotal y otro secular que corría a cargo del estado.
A partir del II milenio a.C. es cuando más solicitados están estos profesionales de las letras, sobre todo en temas administrativos donde vienen a convertirse en los primeros funcionarios de la historia.
Pero para estudiar y prepararse como tales no les quedaba más remedio que cumplir con determinados requisitos. Un buen status social, cuyo cimiento económico no supusiera tener que abandonar la escuela a mitad de la formación yuna preparación cultural que le permitiese apreciar la naturaleza iniciática de las letras y de la escritura general.
La casta sacerdotal era la encargada desde la capital del reino de impartir estos conocimientos ya que solamente desde aquí Por lo general los candidatos se transmitiría la ciencia capaz de enlazar la materialidad con la espiritualidad. provenían de antiguas generaciones familiares que también tuvieron que pasar por lo mismo a lo largo del tiempo.
Solían habitar en palacios, templos o anexos añadidos de residencias reales con lo que por lo general se codeaban con lo más granado de la sociedad frente a la gran masa popular que era totalmente analfabeta. Los escribas se configuraron como un verdadero círculo intelectual.
Cuando se disponían a escribir, estos funcionarios generalmente se sentaban con las piernas cruzadas y apoyaban el rollo de papiro directamente en el regazo.
Para escribir empleaba un pincel, papiros, una paleta con pinceles, tinteros, un frasco con agua y un mortero. La paleta tenía dos orificios: uno para la tinta negra, y otro para la tinta roja. Cada color servía para subrayar o no la importancia de los eventos tratados lo mismo que hacemos hoy en día.
El mortero se utilizaba para moler los pigmentos y reducirlos a polvo. En una bolsa de cuero se guardaba un frasco con agua y goma o jugo de papiro, que usaba para humedecer el pincel y aplicarlo a la tinta. Muchas paletas tenían carácter ritual y se depositaban en las tumbas para que el difunto las utilizara en la otra vida.
Al dios Tot se le consideraba el inventor de la escritura y del calendario además del señor del tiempo. En algunos textos figura como fuertemente asociado a la magia siendo el inventor de todas las palabras conocidas y desconocidas.
| pinceles de la época |

