(n. Sagunto, Valencia, 22 de noviembre de 1901 – m. Madrid, 6 de julio de 1999).
Conocido como el Maestro Rodrigo, fue un compositor español de música clásica.
A los tres años de edad se quedó prácticamente ciego a causa de la infección de difteria.
Según él, la pérdida parcial de la vista lo puso en el camino de la música.
En París conoce también a su futura mujer, la pianista turca Victoria Kamhi, con la que se casó el 19 de enero de 1933.
En 1940 tiene lugar en Barcelona el estreno mundial del Concierto de Aranjuez para guitarra y orquesta, un ejemplo definitivo de su personalidad musical y una obra que le traería fama universal.
ANALISIS GRAFOLÓGICO DE JOAQUÍN RODRIGO.
En verdad el análisis de hoy va a resultar breve ya que después de observar el fragmento he caído en la cuenta de que el texto en sí está elaborado por su esposa.
(Rasgos finos y retocados típicos de las féminas de antaño).
Enfrente de un garabato de difícil comprensión en la mitad de la hoja.
Recuerdo a Hellen Keller que luchó abiertamente por difundir la escritura Braille y que llegó a emplear unos grafos realmente coherentes.
Pienso que a nuestro renombrado autor, las ansias de extenderse por el mundo corrieron tras la parte auditiva que podía manejar mejor.
También es posible que realizar pentagramas musicales si estuviese muy cerca de sus posibilidades y que a la hora de hacer una auténtica dedicatoria la plasmase con alguna melodía en concreto que le llegase al fondo de quien iba a recibirlo.
El análisis grafológico de Antonio Vivaldi se comprenderá mejor tras una breve biografía.
Era apodado Il prete rosso («El cura rojo») por ser sacerdote (católico) y pelirrojo.
Compuso unas 770 obras, entre las cuales se cuentan 477 conciertos y 46 óperas.
Es especialmente conocido, a nivel popular, por ser el autor de la serie de conciertos para violín y orquestaLas cuatro estaciones.
Esta obra, que forma parte del ciclo de su opus 8 «Il cimento dell’armonia e dell’inventione», tiene una importancia capital por suponer la ruptura del paradigma del concierto soli, establecido por el mismo Vivaldi.
Hasta entonces, el concierto soli era un concierto en el que el instrumento solista llevaba todo el peso de la melodía.
Así, Las cuatro estaciones representan el concerto soli perfecto, a tal grado que influye notablemente la música de Johann Sebastian Bach.
ANÁLISIS GRAFOLÓGICO DE ANTONIO VIVALDI
De las dos muestras de escritura que aparecen en el post, a mí personalmente me gusta infinitamente más la que aparece en la partitura.
Nuestro personaje estaba plenamente implicado dentro de su trabajo y que por lo tanto se mostraba tal cual era sin tapujos.
En la otra imagen, parece ir realizando letra a letra como si estuviese en parvulitos.
Pero la firma, por más caligráfica que la quisiera hacer, también posee sus propias fallas.
Fijense en la omisión de la última “i”.
El puntito figura reflejado pero no su cuerpo central.
Generalmente este tipo de olvidos suelen hacerse justamente al revés, por lo que he sacado un par de deducciones.
O bien es la forma de diferenciarse del resto de sus contemporáneos o bien cometió una auténtica errata de dificil apaño justo al final del escrito.
Recuerden que por aquel entonces se usaban las plumas “no estilográficas”.
En “Antonio” vemos la inclinación hacia la derecha como indicativo de la seguridad en sí que se profesaba.
“Vivaldi” es más vertical con la “V” mirando a la izquierda como queriendo fundirse en un abrazo con el nombre.
Pero en el diario vivir, la espontaneidad, el sentido de protección ajeno y el querer adelantarse a su propio tiempo le superaban.
Esa “V” nada tiene que ver con la anterior, ni las deformaciones gráficas, ni las minúsculas de pronto disminuidas.
Su capacidad de observación era tal que en ocasiones podía abstraerse del entorno para centrarse en sus visualizaciones internas.