El sexo en la escritura es primordial.

El sexo en la escritura.

El sexo en la escritura vale.

¿Idealiza con facilidad a las personas del género opuesto?

¿Pasa rápida e impulsivamente de la intuición al deseo y deeste a la acción?

¿Está más atento a las características físicas de las personas que a los rasgos de su personalidad?

Uno de los temas más importantes de la antropología psicoanalítica es el de la transformación del instinto en eros, o sea, de la naturaleza en cultura, de la energía libidinosa en la sublimación.

El sexo en la escritura ayuda

La sexualidad se ennoblece con el amor.

Una sociedad que sólo busca las satisfacciones instintivas, se convierte en una sociedad de posesos sexuales.

Lo que se quiere es lo que se busca y por ello es indispensable saber cómo piensa el conjunto de personas con tal de acercarnos a un mejor entendimiento entre hombres y mujeres.

Igualmente, la sexualidad existe para edificarnos como personas en vez de hacerlo desde el “ser varón” o del “ser mujer”.

Mientras el animal se da a la especie, el hombre se da a la persona humana.

Si queremos lograr parejas felices, hay que dedicar un buen tiempo que exige esfuerzo y responsabilidad para reflexionar entre ambos.

Si hay una serie de intereses comunes y compatibles para que el amor, base indispensable, se vea día a día acrecentado y robustecido.

EL INFORME KINSEY.

 Nació en el s. XX como un estudio novedoso en el que colaboraron unas 20.000 personas.

Su teoría se basa a que el sexo está ceñido a dos vertientes, una positiva de liberación madura y otra negativa deshumanizadora y destructora.

Comprobó, que el 86% de los adultos viven en ruptura permanente con el código moral fingiendo aceptarlo e incluso imponiéndolo ellos mismos a los demás.

Entre otras clasificaciones, trabajó con individuos homosexuales desde los 20 hasta los 35 años y la incidencia del coito fuera del matrimonio era mayor de la esperada.

            


LA LETRA “g”MINÚSCULA


Del abecedario es la letra de mejor define el impulso sexual y la manera en la que nos damos a nuestro consorte.

El óvalo nos habla sobre el ego del individuo mientras que el recorrido de la jamba nos recuerda de qué manera éste se da a su pareja.

Antiguamente era fácil detectar claras diferencias entre letras femeninas y masculinas ya que también los papeles estaban específicamente definidos.

A los varones se les atribuía fortaleza para mantener la familia y la dureza necesaria para llevarla a cabo con lo que la presión de la escritura solía ser mucho más marcada.

La de su consorte, generalmente era mucho más redondeada y ordenada.

Hoy por hoy, todo eso ha variado.

Nosotras hemos acortado nuestras melenas, nos hemos puesto pantalones, trabajamos en puestos de responsabilidad que en el pasado hubiese resultado impensable.

Ahora el sexo en la escritura no es tan detectable como antaño.

La zona inferior de la escritura es la que va a indicarnos nuestros impulsos al respecto.

A continuación les comparto unos cuantos rasgos que podrán ponerle un poco en situación para estudiar su propia letra.

  • Pie muy largo. Búsqueda de nuevas experiencias sexuales.

  • Pie corto. Inhibición sexual.

  • Pie prácticamente ausente.  Temores ante el sexo opuesto.

  • Pie muy ancho. Excesivo gusto por los placeres sexuales. Desarreglos.

  • Pie de trazo recubierto. Inseguridad consigo mismo para darse en pleno.

  • Pie estrecho. Mide sus impulsos más fogosos.