Este emperador romano, hijo de Agripina y nacido en Antium en el año 37 d. Cristo,falleció en Roma a la edad de 31.
Fue proclamado emperador a la muerte de Claudio, que le había adoptado.
Pasado el tiempo de su minoridad, en la que fue educado por Séneca, pronto inició un régimen arbitrario y cruel.
Hizo envenenar a Británico y asesinar a su propia madre.
Repudió a su mujer Octavia casándose con Popea, a la que también mató poco tiempo después.
Dispuso el incendio de Roma acusando a los cristianos de haberlo producido.
Se terminó suicidando cuando las tropas de Galba, uno de sus generales, proclamado emperador, iban a apoderarse de su persona.
Varios historiadores coinciden en que en su última hora, no tuvo el valor suficiente para pasar por su propia mano a mejor vida.
Requirió la ayuda de un sirviente que remató su existencia.
Y ustedes se estarán preguntando que relación tiene este personaje con la Grafología, pues esta disciplina no existía abiertamente.
Hoy por hoy sabemos, que muchas personas a lo largo de la historia, intuían que según la personalidad de cada cual quedaban plasmadas diferentes grafías.
Las crisis de los años 68-69, en la que fueron proclamados cuatro emperadores prácticamente al mismo tiempo.
Esto es una clara prueba de la furia belicosa que revelaban las partes contendientes.
Calígula, Domiciano y Nerón a su llegada al poder, ya eran considerados como auténticos demonios por la clase senatorial.
El pueblo, adormecido por los juegos del Coliseo y el reparto de pan eran los últimos en despertar.
Nerón perdió la absoluta confianza hacia todo y hacia todos.
Pasaba mucho de su tiempo en el estudio personal de los rasgos del rostro y de la escritura.
Sentía que también a él le perseguía el infortunio y la traición.
Su carácter obsesivo y neurótico terminó acrecentándose tras la muerte de su propia madre.
Ella falleció tras una orden explícita de él mismo.
Los miedos internos, los remordimientos y una conciencia que en el fondo le atormentaban, hacían que el espectro de Agripina se le apareciese por los rincones.
Siendo esto cierto o no, se dio a la tarea de agrupar diferentes grupos humanos en correlación con su escritura.
Esto no significa que tuviese su estudio coherencia ni algún tipo de organización previa.
Digamos que llevado por su pánico, se aventuró a divagar al respecto.