Análisis grafológico de Isadora Duncan.

 El análisis grafológico de Isadora Duncan se entenderá mejor tras una breve biografía.


Angela Isadora Duncan.

Conocida como Isadora Duncan

(San Francisco, 27 de mayo de 1877 – Niza, 14 de septiembre de 1927).

Bailarina y coreógrafa estadounidense, considerada por muchos como la creadora de la danza moderna.

Los temas de las danzas de Isadora eran clásicos, frecuentemente relacionados con la muerte o el dolor, pero en oposición a los asuntos de la danza clásica conocida hasta entonces, que giraban en torno a héroes, duendes y trasgos.

Isadora Duncan tuvo una vida íntima tan poco convencional como la expresión de su arte, y vivió siempre al margen de la moral y las costumbres tradicionales.

Se casó con el poeta ruso Serguéi Esenin, 17 años más joven que ella.

Esenin la acompañó en un viaje por Europa, pero el carácter violento de éste y su adicción al alcohol dieron al traste con el matrimonio.

Era bisexual, y mantuvo relaciones con algunas mujeres conocidas de su época.

Murió estrangulada por la larga chalina que llevaba alrededor de su cuello, cuando esta se enredó en la llanta del automóvil en que viajaba.


el análisis grafológico de Isadora Duncan es imaginativo

ANALISIS GRAFOLÓGICO DE ISADORA DUNCAN.

El temprano abandono de su padre afectó considerablemente la sensibilidad de la artista.

Guardó un resentimiento profundo hacia la imagen masculina que él debió haber cubierto.

(Zona superior de la “D” muy resaltada en la firma y avanzada encarrilando el apellido a modo de reto).

Esta experiencia también fue la que terminó confundiendo su vida sexual que a juzgar por la enorme “S”, con bucle de apropiación indebida en el pie.

La llevó a relacionarse abiertamente a otras formas de entender el amor.

Pero carece de la formación de una rúbrica mostrándose muy clara de cara al público de entonces.

La sencillez de su baile no rocamborea en los grafos como en otras artistas que desbordan desparpajo.

Sin pintar, con tan sólo una larga túnica y un escenario minimalista, era lo que necesitaba para expresarse.

Sabemos que los sueños elevados del puntito de su “i” se vieron fuertemente frustrados tras la muerte de sus dos hijos en otro accidente automovilístico.

Fue una niña índiga que jamás sintió que las personas realmente estuvieran a la altura de su entendimiento.